Hormiga Bala

Paraponera (del griego ponerina, "dolor") es un género de hormigas compuesto por una sola especie, Paraponera clavata de potente y dolorosa picadura. Mayor que la de cualquier otro Hymenoptera, el dolor de su picadura es 30 veces mayor al de una abeja o una avispa, y aquellos que han sufrido esta picadura aseguran la analogía de la misma con el disparo de una bala. Varios de sus nombres comunes hacen alusión a esta particularidad.

Hay, incluso, una tribu amazónica que realiza un ritual con estas hormigas: en una especie de guantes, elaborados rústicamente, se pegan miles de hormigas bala, muchas veces con savia de árbol. Los hombres y mujeres de la tribu se colocan esos guantes, y deben tolerar las picaduras por aproximadamente diez minutos. Este ritual se hace para señalar el paso de la niñez a la adultez. Es sumamente doloroso y es común que la gente se desmaye en medio del proceso.

Habita en bosques lluviosos de baja altitud, desde el Amazonas hasta la costa atlántica de Costa Rica y Nicaragua.Son hormigas de rasgos y comportamientos primitivos. Las obreras miden entre 22 y 28 mm de longitud y las reinas son algo más grandes. Las colonias se componen de varios cientos de individuos y por lo general deambulan por los troncos de los árboles y la vegetación muerta en pequeños grupos.
Desde el punto de vista de salud pública, se considera como peligroso el veneno de la hormiga Paraponera clavata (isula). En este veneno se ha encontrado un factor hemolítico directo, además de factores procoagulantes, no se ha determinado aún el componente que origina la acción neurotóxica asociada a este veneno. Como consecuencia de las picaduras se produce eritema y edema local, ocasionalmente acompañada de fenómenos sistémicos (escalofríos, sudoración y taquicardia), parálisis respiratoria e insensibilidad del miembro afectado. El tratamiento es sólo sintomático, con analgésico. En caso de un choque anafiláctico, el manejo es similar al de la picadura de abejas.1

Su nombre hace referencia a lo agonizante de su picadura, descrita como similar al disparo de una bala. Quienes han sufrido esta experiencia aseguran que el dolor se siente en todo el cuerpo y uno comienza a sudar y templar. El ritmo cardiaco se acelera y, si fuiste picado más de una vez, es probable que pierdas la conciencia.

Al igual que la abeja, la hormiga bala únicamente libera su veneno al sentirse amenazada. Normalmente, solo un centenar de hormigas ocupan los nidos, los cuales se encuentran en la base de los árboles. La reina es mucho más grande que las trabajadoras, las cuales miden entre 20mm y 30mm de longitud y son las más grandes de entre las hormigas. Su apariencia se asemeja al de una avispa sin alas, con un color negro-rojizo. 

Los miembros de la tribu Satere-Mawe en Brasil, emplean a estos amenazantes artrópodos en un ritual para marcar el paso a la adultez. Los niños adolescentes deben portar guantes llenos de hormigas bala y guardar la compostura mientras experimentan terrible dolor. 

A pesar de ser extremadamente potente, el veneno de la hormiga bala no es mortal. Al cabo de 24 horas, su ingrediente activo, llamado poneratoxina, abandona el cuerpo. Puesto que casi no contiene alérgenos, el peligro de una reacción histamínica es bajo. Se estima que 2, 250 picaduras serían necesarias para matar a una persona de 74Kg

Aparte del color, la picadura tiene más consecuencias entre las que destacan una fiebre que puede durar tres días o la necrosis de la zona afectada. Otros signos y síntomas son los intensos dolores en la zona afectada, inflamación, temblores, sudoración, nauseas, el aumento de la temperatura y paralisis. Una segunda picadura puede ser capaz de causar un shock anafiláctico mortal, algo que no parece preocuparles a la tribu de Sateré-Mawé. Los Sateré-Mawé son una tribu de las selvas de la Amazonia que tiene un peculiar rito de valentía. En el ritual, un joven debe introducir la mano en un guante lleno de paraponeras. Si supera la prueba, el joven se convertirá en un guerrero. El inconveniente es que debe recibir la nada despreciable cantidad de 20 picaduras.

Los indígenas han usado estas hormigas como tratamiento para el reumatismo y afecciones similares durante siglos. Como curiosidad, las mandíbulas de la hormiga sirven como sutura, cerrando la herida, mientras que la saliva inflama la piel y la sellan herméticamente.




Araña Violinista

La araña violinista, araña de rincón o araña de los rincones (Loxosceles laeta) es una especie de araña araneomorfa de la familia Sicariidae (antes de la familia Loxoscelidae) que suele esconderse en grietas y rincones de difícil acceso, de ahí su nombre. Muchos la consideran como la más peligrosa de las arañas del género Loxosceles, ya que su mordedura produce frecuentemente reacciones sistémicas severas e incluso la muerte.
Es una de las mayores especies de Loxosceles; mide generalmente de 8 a 30 mm con las patas extendidas. Como la mayoría de las especies de Loxosceles, es marrón y tiene marcas en el lado dorsal del tórax con una línea negra que parte de ahí con forma de violín cuyo cuello apunta a la parte posterior de la araña, lo que le da su nombre en áreas de habla inglesa, fiddleback spider («araña de violín»). Cuando el dibujo de violín no es visible se han de examinar los ojos para su correcta identificación. A diferencia de la mayoría de las arañas que tienen 8 ojos, las arañas reclusas tienen 6 organizados en pares (díadas) con un par mediano frontal más grande y 2 pares laterales muy pequeños que le proporcionan un visión de 300º.

Es de contextura más bien gruesa y pilosa. Se mimetiza fácilmente con su medio ambiente gracias a su color negro, pardo, rojizo-verdoso, ceniza-verdoso o ceniza-pardo. La hembra es más grande y de opistosoma más prominente que el macho, siendo también más peligrosa.

Los quelíceros están ubicados en la parte inferior del prosoma y acaban en forma de agujas muy finas de color negro. Capaz de reaccionar rápidamente, esta araña puede correr velozmente en busca de refugio, escabulléndose en rendijas de no más de 5 mm o saltando hasta 10 cm de altura.

La araña de rincón es principalmente nocturna, viéndose incrementada su actividad en noches veraniegas calurosas y con luna. Si bien es activa durante todo el año, su vitalidad disminuye con la llegada del frío. Por ello sus lugares predilectos durante el día son los rincones oscuros, de los que sale para cazar. Esta especie de araña se esconde en lugares polvorientos y poco aseados como, por ejemplo, bajo los tanques de gas, detrás de cuadros, cornisas, librerías o en los armarios, especialmente con ropa.

Una forma de detectar su presencia es gracias a la existencia de exoesqueletos, dejados por la muda de la araña detrás de cuadros, cornisas, etc. Un sólo individuo puede llegar a dejar tres mudas antes de alcanzar su tamaño adulto. Otra manera es mediante su telaraña que tiene un diseño desordenado e irregular, y generalmente se localiza en perfiles en forma de ángulo recto (esquinas), donde teje una red horizontal en forma de hamaca, corta. De color blanco y algodonosa, es poco efectiva para la caza aérea de insectos. Un solo individuo detectado implica al menos dos individuos presentes dentro del área

No se denomina mordedura, sino picadura, por referirse a inyectar veneno al picar con sus quelíceros, en vez de morder con mandíbulas.

Dentro del género Loxosceles, esta araña es la que posee mayor distribución en Sudamérica y, sin duda, la más tóxica y peligrosa.4 Es una araña cuya mordedura puede causar la muerte, llegando a ser considerada por algunos más peligrosa incluso que otra araña más popularmente conocida como viuda negra (Latrodectus mactans).

El cuadro anafiláctico producido por el veneno se llama loxoscelismo. El mayor problema es que cuando una persona ha sido mordida por una de estas arañas, presenta un cuadro clínico que en muchas ocasiones no es detectado hasta tiempo después de que es hospitalizado. Se utiliza el suero anti-loxosceles proveniente del suero de caballo con regular éxito, disminuyendo su eficacia pasadas 6 horas después de la picadura.

No se denomina mordedura, sino picadura, por referirse a inyectar veneno al picar con sus quelíceros, en vez de morder con mandíbulas.

Dentro del género Loxosceles, esta araña es la que posee mayor distribución en Sudamérica y, sin duda, la más tóxica y peligrosa.4 Es una araña cuya mordedura puede causar la muerte, llegando a ser considerada por algunos más peligrosa incluso que otra araña más popularmente conocida como viuda negra (Latrodectus mactans).

El cuadro anafiláctico producido por el veneno se llama loxoscelismo. El mayor problema es que cuando una persona ha sido mordida por una de estas arañas, presenta un cuadro clínico que en muchas ocasiones no es detectado hasta tiempo después de que es hospitalizado. Se utiliza el suero anti-loxosceles proveniente del suero de caballo con regular éxito, disminuyendo su eficacia pasadas 6 horas después de la picadura.

La complicación más seria del loxoscelismo es el shock anafiláctico, con un 25% de mortalidad, se da entre el 15% y el 30% de los casos, se presenta hematuria, fiebre, anemia hemolítica, leucocitosis, un recuento de plaquetas variable y alteración de la función renal, con hipercalemia y creatinina plasmática elevadas, llevando a la insuficiencia renal aguda oligúrica, de tipo renal- intrínseca debido a que, por la hemólisis, se tapan los túbulos renales con la hemoglobina, causando una necrosis tubular aguda (pudiendo requerir diálisis), esta fase conlleva riesgos vitales.

En formas más serias, la placa es rojiza, de tono violáceo, el eritema es diseminado, el centro de la lesión aparece hemorrágico y necrótico con una ampolla en la parte superior. Evoluciona a una placa livedoide, grande, luego a una úlcera necrótica, que luego de tres semanas se desprende quedando una úlcera limpia que puede alcanzar más de 25 cm de diámetro, para luego terminar en una cicatriz deprimida, en un verdadero cráter necrosado.

El inóculo del veneno no genera ningún tipo de inmunidad a futuro pudiendo ser además fatal en una segunda oportunidad creándose algún cuadro de alergia anafiláctica fatal.
Primeros auxilios.




Tarantula

Se llama tarántulas a las arañas más grandes de la familia licósidos (Lycosidae), especialmente miembros del género Lycosa como Lycosa tarantula. Los colonizadores del Nuevo Mundo pasaron a llamar "Tarántulas" a las arañas, mucho más grandes, de las familias americanas Theraphosidae y Dipluridae. En la literatura inglesa, la palabra tarantula se refiere sólo a éstas últimas y se llama wolf spiders (arañas lobo) a los licósidos.

Actualmente muchas especies de tarántulas terafósidas y diplúridas son comercializadas como mascotas exóticas en tiendas especializadas. Diversas especies (por ejemplo, de los géneros Grammostola y Brachypelma) disponen de pelos urticantes que son capaces de lanzar como defensa contra los depredadores, pudiendo causar a manipuladores graves molestias en la piel, inflamaciones de mucosas si se inhalan, o en los peores casos graves daños en ojos sin protección.

Su alimentación está basada en diversos insectos, desde saltamontes y cucarachas, hasta roedores. Esta dieta contiene un alto grado de proteínas que ayudan a la tarántula a tener un exitoso cambio de piel, además, puede permanecer de tres a cinco días sin alimento alguno. El cambio de exoesqueleto ocurre aproximadamente dos veces por año y es un proceso bastante delicado, ya que si no se hace una adecuada reconstrucción de su hábitat natural, la tarántula puede ser más susceptible y morir. Un factor muy importante a considerar es el clima, pues debe encontrarse de preferencia en lugares cálidos o templados, por lo que si la temperatura es baja, es recomendable el uso de una placa térmica o un foco. Otra razón por la que puede no sobrevivir a tal proceso, es debido a la manipulación de la tarántula por el ser humano.

Son llamadas tarántulas a las arañas más grandes de la familia Lycosidae. La reputación de esta especie no es buena, pues se piensa que poseen un veneno mortal y son un peligro para el hombre cuando en realidad no es así.
La tarántula habita en regiones húmedas tropicales, subtropicales y áridas alrededor del mundo. Abarcan todo el continente americano, Asia, Europa meridional, África y Medio Oriente.
Viven en madrigueras y en túneles cavados por ellas mismas. También pueden encontrarse en cavidades de árboles y hendiduras de rocas.
Este arácnido varía en coloración, tamaño y comportamiento de acuerdo a su especie. Carecen de esqueleto interno pero poseen una estructura rígida exterior llamada exoesqueleto que van mudando de dos a tres veces por año hasta que alcanzan la madurez.
Las tarántulas son muy intimidantes a simple vista debido a su tamaño y cantidad de pelo que cubre su cuerpo y patas. El veneno de esta especie no es mortal para el ser humano, solo puede causar alergias, aunque la mordida realizada por sus fuertes colmillos sí resulta ser muy dolorosa. Para defenderse también puede soltar pelos ubicados en su vientre y provocar reacciones urticantes. Cabe mencionar que el tamaño de la tarántula no tiene relación con la toxicidad; existen especies de arañas más pequeñas y más peligrosas para el ser humano como la viuda negra.

Estos arácnidos son solitarios y optan por vivir en áreas asiladas, oscuras y no frecuentadas por otros animales.
Existe duda acerca de la construcción de telarañas por parte de la tarántula. Sí producen seda pero no precisamente para la construcción de telarañas, sino para sellar las entradas de sus madrigueras y forrar sus hábitats. Esta seda le sirve también como sistema de alarma contra intrusos

Son carnívoros y se alimentan de insectos, ratones, crías de pájaros, ranas, sapos, entre otros animales de pequeño tamaño. Son animales que cazan de noche y capturan por medio de emboscadas donde inyectan su veneno paralizando a la víctima. Este veneno resulta ser muy tóxico para algunas especies.

Los machos suelen ubicar zonas para tejer una pequeña tela donde depositan una cantidad de esperma que sale de su abdomen,  después la aspiran con sus bulbos y empiezan a buscar pareja para realizar el acoplamiento. Una vez que la hembra acepta, ella se acerca a la tela fabricada y ahí se insemina. Después de tal acto, los machos deben huir ya que estas pueden devorarlos.
Los huevos son depositados y sellados dentro de un saco de seda. Después de nueve semanas como máximo, nacen de 500 a 1,000 crías.
Tienen un periodo de vida de 12 a 15 años, aunque las hembras pueden llegar a vivir hasta 35 años.




Garrapata

Los ixodoideos (Ixodoidea) son una superfamilia de ácaros, conocidos vulgarmente como garrapatas. Son ectoparásitos hematófagos (se alimentan de sangre) y son vectores de numerosas enfermedades infecciosas entre las que destacan el tifus o la enfermedad de Lyme. Son los ácaros de mayor tamaño.
Las garrapatas se encuentran a menudo en la hierba alta, donde esperan en el extremo de una hoja para intentar engancharse a cualquier animal que pase. Una idea falsa muy común es pensar que la garrapata es capaz de saltar de la planta al huésped, pero el único método de transmisión es el contacto directo. Pueden esperar semanas o incluso meses antes de hallar un huésped adecuado. Cuando se encuentran con uno apropiado trepan sobre él (algunos se dejan caer desde la vegetación alta), y por medio de sus quelíceros, perforan la piel y empiezan a succionar sangre; su cuerpo se hincha hasta tal punto que segrega un pegamento para pegarse al huésped y seguir comiendo al máximo
La garrapata se termina soltando del animal cuando se llena, pero esto puede tardar varios días. En su boca, las garrapatas tienen una estructura que les permite engancharse firmemente al lugar del que están chupando sangre. Lo primero que hay que aclarar es que la mayoría de las picaduras de garrapatas son inofensivas, no conllevan la transmisión de gérmenes patógenos; además, aunque inoculen gérmenes, la mayoría de las veces no se manifiestan síntomas de la enfermedad.

Aunque la mayoría de las picaduras de garrapata son inofensivas, estas pueden propagar una enfermedad llamada enfermedad de Lyme causada por la Borrelia burgdorferi. Esta enfermedad causa artritis, trastornos del corazón y del sistema nervioso como encefalitis o meningitis. La época de mayor riesgo para contraer esta enfermedad es al final de la primavera y el inicio del verano.

Los síntomas por los que se identifica esta enfermedad son similares a los de una gripe común (fiebre, dolor muscular, malestar general, cefalea y fatiga), precedidos de un "eritema crónico migrans" (mancha rojiza circular o sarpullido) como primer signo de la enfermedad.

El diagnóstico se realiza mediante una demostración de anticuerpos frente a la Borrelia burgdorferi. El tratamiento suele ser tetraciclina o penicilina; macrólidos.

Es necesario tratar esta enfermedad a la mayor brevedad, ya que incluso el 15% de los pacientes que reciben tratamiento inmediato sufren complicaciones. En ocasiones esta enfermedad es confundida con artritis reumatoide, meningitis o esclerosis múltiple.
Una vez detectada la garrapata se debe retirar lo antes posible, sin precipitación, pero evitando dejar pasar tiempo innecesario. Lo ideal es que se retire al parásito evitando que regurgite sus peligrosos jugos bacterianos al torrente sanguíneo. Se deben descartar métodos tradicionales como el uso de alcohol, aceite, vaselina, petróleo, esmalte de uñas u otros productos, porque crean una especie de película alrededor de la garrapata que impide que respiren, lo que parece acelerar la regurgitación de sangre. Tampoco deben cortarse, quemarse y, sobre todo, no se debe tirar con los dedos aplastando su cuerpo, pues en este momento podría producirse la inoculación de fluidos infecciosos desde la garrapata hacia el cuerpo del hospedador.

La forma correcta de retirarla es usando unas pinzas, de punta estrecha, de ser posible curvadas, con las que sujetaremos la garrapata por su zona bucal, lo más cerca posible de la piel del hospedador, evitando aplastar el cuerpo. A continuación realizar una tracción continua y lenta (podría llevar casi un minuto), progresiva, sin excesiva fuerza, nunca bruscamente, en perpendicular a la piel hasta conseguir su extracción. Si alguna parte del aparato bucal de la garrapata queda en el interior de la piel, usar la hoja de un bisturí o una aguja para extraer los restos; en cualquier caso si quedara algún cuerpo extraño lo normal es que pasados unos días sean expulsados por el cuerpo afectado. No se debe rotar en el proceso de extracción.




Hormiga de Leon

Los mirmeleóntidos (Myrmeleontidae) son una familia del orden Neuroptera, conocidos comúnmente como hormigas león. Son superficialmente parecidas a libélulas, pero se diferencian por sus robustas antenas claviformes.2

El nombre de hormiga león se refiere a la larva, que vive en suelos arenosos y excava un hoyo en forma de embudo en cuyo fondo se esconde, dejando sobresalir sólo sus mandíbulas. Los insectos pequeños caen en esta fosa y no pueden salir debido a las paredes de arena suelta, de manera que son comidos por la hormiga león. Todas las larvas de hormigas león se alimentan de otros insectos, pero no todas las especies cavan los hoyos.

Hay cientos de especies de mirmeleóntidos. Cuando están desarrolladas completamente, pueden llegar a medir alrededor de 1 cm de longitud. Posee grandes y poderosas mandíbulas. Pasa la fase de pupa en primavera, en el interior de un capullo recubierto de arena. Los adultos son depredadores, alimentándose de pequeños insectos voladores, orugas y otras especies de hormigas león. Se comunican por medio de feromonas. Sus huevos los ponen sobre la vegetación, sobre el suelo o ligeramente enterrados.

Se encuentran, sobre todo, en las regiones tropicales, pero en Europa viven algunos géneros, llegando una especie incluso hasta Finlandia. La especie mediterránea Palpares libelluloides merece especial mención, ya que llega a medir los 11 cm de envergadura

El polifacético bichito no es otro que la hormiga león, que ni es hormiga ni es león, ni siquiera se les parece, pero que debe su nombre también a un comportamiento parecido al de tan distintos animales.

La hormiga león es un insecto perteneciente al orden de los neurópteros, vocablo que quiere decir alas con nervios. En su estado adulto es muy parecido a las libélulas y caballitos del diablo, si bien se puede distinguir de todos ellos por su vuelo menos potente y por sus largas y robustas antenas. No son fáciles de divisar debido a su comportamiento nocturno, pero se las puede ver atraídas por las luces de neón en verano y otoño. Son insectos que se alimentan de polen, aunque cuando es necesario sacan su lado más oscuro para matar a otros animales y alimentarse de ellos. Ellos son el arquetipo de “el bueno” de la película.

Tras el apareamiento, los adultos buscarán un terreno apropiado y realizarán la puesta de huevos en el suelo. De ahí eclosionarán las larvas, bebés hormigas león que no son precisamente un canon de belleza a seguir. Digamos que sus propios padres no tendrían más remedio que reconocer el poco atractivo de su prole y no acontecerían las habituales disputas relativas a “se parece a mi familia”, al pobre retoño como mucho se le podría decir aquello tan socorrido de; “pero que gracioso es”.

Este grotesco aspecto les ha llevado a ser el modelo de inspiración de horripilantes seres alienígenas en alguna película de ciencia ficción. Tal es el caso de la segunda parte de Star Trek, donde unos seres inspirados en estas larvas se utilizaban para el control mental al introducirlos en el cerebro a través del oído.

Las crías de hormiga león son la imagen personificada de “el feo”, y como en la película, realizarán la mejor de las actuaciones eclipsando por momentos al resto de actores, sin embargo, como variante del guión original, en este caso será el reverso tenebroso del bebé el que encarne al mismo tiempo el tercer papel filmográfico.

Una vez nacida, la larva de hormiga león se apresurará a acometer una obra civil cuya única licencia requerida obedece al consabido principio taurino de “si el tiempo lo permite”. El material de construcción es de lo más simple, la arena, el único requisito consiste en que ésta esté seca y sea lo mas fina posible, no importa su naturaleza, pues pueden construirse con arena de cuarzo, arenisca roja, mantillo, yeso e incluso serrín o cenizas. Al principio la larva parece que está realizando dibujos en la tierra, motivo por el que en Norteamérica también se la conoce como doodlebug (bicho garabato), pero con el tiempo irá construyendo en espiral una especie de piscina en forma de embudo, arrojando las piedras que no sean de su agrado lejos del agujero. Una vez acabado, la larva se colocará semienterrada en el centro del mismo de manera que sólo sobresalen sus afiladas mandíbulas.

El pozo cónico no es más que una trampa de arena. En él, la larva adquiere el despiadado perfil de “el malo”, practicando el arte de caza que podríamos denominar; me siento a esperar a que pase la cena. No hay más que aguardar pacientemente a que un insecto resbale al interior, entonces ya le será muy difícil volver a alcanzar el borde del agujero, pues la extrema finura del grano hará que cada vez se acerque más al centro del hoyo donde le esperan las terribles mandíbulas de la larva. A veces algún insecto es lo suficientemente hábil como para trepar dificultosamente por el pozo, pero en ese caso la larva empieza a lanzar con su cabeza paladas de arena hasta hacerlo caer. Si el insecto llega al centro puede darse por acabado, la hormiga león lo atrapa, lo inmoviliza químicamente y se bebe sus fluidos, el cadáver seco será lanzado fuera del pozo igual que una piedra por una catapulta. El agujero se hará cada vez más grande conforme la larva crezca, y puede que empiece a haber conflictos con larvas vecinas que probablemente sean sus hermanas.



Insecto Odonatos

A este grupo pertenecen las libélulas, que conocemos con el nombre de matapiojos. Tienen una apariencia bastante curiosa, ya que poseen unos ojos muy abultados, el abdomen muy largo y el tórax mucho más grueso, desde donde salen sus dos pares de alas.

La cabeza, que es de gran movilidad, presenta un par de antenas pequeñitas, los ojos, y un fuerte aparato bucal con grandes mandíbulas adaptadas para cazar otros insectos.
Dentro de los insectos, los odonatos son el grupo al que pertenecen las tan conocidas libélulas y los caballitos del diablo. Son insectos muy ligados al medio acuático, puesto que las larvas se desarrollan en los cursos de agua, ya sean arroyos, charcas o lagunas y embalses; algunas muestran una gran especificidad al hábitat, por lo que son buenos indicadores biológicos de las condiciones ambientales del medio.

Como todos los insectos, los odonatos tienen el cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen.

El tórax está dividido en dos partes, el protórax y el sintórax. El primero es un pequeño segmento que aparece tras la cabeza mientras que el segundo se origina de la fusión de los dos segmentos posteriores del tórax (mesotórax y metatórax); esta segunda parte está mas desarrollada ya que es aquí donde se encuentran ancladas las alas, que disponen de poderosos músculos. Las patas son finas y presentan finas espinas; no son aptas para andar pero sí para capturar presas durante el vuelo, agarrarse a vegetales o incluso trepar por ellos.
Las alas son grandes y con una venación marcada; no se pueden plegar sobre el tórax por lo que siempre aparecen expandidas, ya sea verticalmente en los Zygoptera (caballitos del diablo) u horizontalmente en los Anisoptera (libélulas). Estos dos grupos son los dos subórdenes en los que se dividen los odonatos; los zigópteros tienen los dos pares de alas similares y con la base reducida, mientras que los anisópteros presentan los dos pares de alas desiguales y su base está ensanchada. Es importante fijarse, al igual que en otros muchos insectos, en la venación de las alas, ya que tiene interés taxonómico y por tanto ayuda a la hora de identificar correctamente muchas especies; en el extremo del ala aparece una celdilla opaca y frecuentemente coloreada, el pterostigma; el nodo, situado más o menos en la mitad del ala es otra estructura alar situada en la mitad del ala o cerca de la base originada por la unión de dos venas más anteriores, cuya función es reforzar el ala; en la parte basal del ala de los anisópteros aparece una membrana opaca que no está delimitada por venas, la membránula, más notoria en el ala posterior.
El abdomen es largo, cilíndrico en unos y aplanado en otros. Está formado por diez segmentos más otro vestigial, cada uno con aberturas respiratorias laterales. El macho presenta la apertura genital en el segmento IX y el órgano copulador en la parte inferior de los segmentos II y III; este órgano está formado por un pene o edeago, una vesícula seminal y unas estructuras llamadas hámulos que a modo de ganchos sirven para retener la hembra. La hembra, cuyo abdomen es más corto, tiene la abertura genital bajo los segmentos VIII y IX; en algunos grupos aparece además un ovopositor formado por tres pares de largos apéndices. Tanto en el macho como en la hembra aparece en el segmento X un par de apéndices en la parte superior conocidos como cercoides. Además, en los machos de libélulas, en el segmento XI en la parte inferior se encuentra la lámina supraanal, mientras que en los caballitos del diablo aparecen dos apéndices llamados cercos; estas estructuras se llaman apéndices anales y son empleados por los machos para retener a la hembra durante la cópula y son específicos, lo cual dificulta la cópula entre individuos de especies diferentes.




Insecto Coleóptero

El orden de los escarabajos abarca más especies que ningún otro grupo del reino animal. Se conocen al menos 370.000 especies, más de una cuarta parte del total de las especies animales. Hay unas 170 familias; aunque algunas de ellas sólo comprenden una o dos especies, otras, como la del gorgojo, contienen 30.000, muchas más, por ejemplo, que la totalidad de las especies de mamíferos. La clasificación de este enorme número de formas resulta muy dificultosa.

El orden suele dividirse en cuatro subórdenes; éstos, a su vez, se dividen en superfamilias. Las familias se dividen en subfamilias y éstas se subdividen en tribus y géneros. Algunos entomólogos consideran necesario recurrir a ulteriores agrupamientos para reflejar las muchas relaciones y diferencias existentes entre los escarabajos.
os principales órganos de los escarabajos se encuentran ubicados en la cabeza, aunque en gran parte de su cuerpo se presentan cerdas (pelos) sensoriales; por ejemplo, en las patas. La vista y el olfato son los sentidos más desarrollados en este Orden de insectos; los olores los perciben a través de las antenas, que poseen muchos receptores sensoriales, aunque también presentan órganos olfativos en otras partes del cuerpo.

Los coleópteros son un orden de insectos masticadores, con dos pares de alas, el primero, llamado élitros, endurecido para proteger al segundo, que es membranoso y suele estar plegado en abanico y doblado bajo aquéllos. Los élitros dejan visible una pequeña porción del mesotórax, llamada escudete, mientras que el metatórax está completamente oculto por aquéllos.

 Presentan metamorfosis completa con larva campodeiforme o eruciforme y pupa libre.

 Es el conjunto más extenso de toda la naturaleza: comprende más de 100.00 especies, de todos los tamaños y colores, y adaptadas a cualquier clase de existencia.

 Muchas son perjudiciales para el hombre, pues constituyen verdaderas plagas para los cultivos, y otras son útiles por atacar a las anteriores o a otros insectos dañinos.

 Algunos ejemplos son: el escarabajo, luciérnaga, gorgojo y vaquita de San Antón. Están divididos en dos subórdenes: adéfagos y polífagos, aunque también incluyen otros menores como los arcostematos y los mixófagos.

Su cuerpo está dividido en tres regiones: cabeza, tórax y abdomen. En la cabeza presentan un par de antenas, un par de ojos y el aparato bucal tipo masticador. En el tórax se insertan tres pares de patas y dos pares de alas. Éstas últimas son una característica distintiva de los coleópteros (y de ahí su nombre), puesto que el par de alas anterior está modificado en cubiertas rígidas e impermeables llamadas élitros, que cubren y protegen las alas posteriores membranosas con las que vuelan, a veces reducidas o ausentes, y el cuerpo.

Algunos escarabajos poseen estructuras llamativas como cuernos, mandíbulas, patas o antenas enormes, espinas y protuberancias de gran variedad de formas que pueden salir de diferentes partes del cuerpo.

Las larvas de los escarabajos son muy distintas en apariencia respecto a los adultos, pero una vez que atraviesan un proceso conocido como metamorfosis, adquieren las características con los cuales los reconocemos.

La mayor parte se alimenta de diferentes partes de plantas vivas: raíces, tallos, follaje, flores, polen, frutos, o semillas; inclusive algunos se meten entre los tejidos de la planta, causándole malformaciones llamadas agallas. También los hay depredadores de otros insectos y organismos pequeños. Otros comen hongos (es decir, son fungívoros) que se desarrollan en sitios húmedos, con gran cantidad de materia orgánica en descomposición.

Tanto larvas como adultos de muchas especies contribuyen al procesamiento del sustrato y en el reciclaje de nutrientes, por lo que constituyen elementos importantes en las redes tróficas y en la dinámica de los ecosistemas.